Reiki: El Camino de la Energía Universal

Lic. Juan Acosta

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reiki.gif (3729 bytes) "Rei" (universal) y "Ki" (energía vital) son los términos del concepto japonés que se utiliza para denominar un sistema de sanación natural que consiste en canalizar esa energía a través de las manos.
El sanador natural no transmite su propia energía (ya que supondría agotamiento personal y peligro de poder trasladar involuntariamente energías disarmónicas), sino que se limita a canalizar la Energía Vital Universal, la energía que sostiene la vida, a través de sus manos al ponerlas sobre el cuerpo del receptor (encima de la ropa o a unos pocos centímetros y siempre con el máximo respeto), en diferentes zonas desde la cabeza a los pies.
Quienes reciben Reiki sienten casi siempre calor y, a veces, una especie de corriente o cosquilleo por el cuerpo. Pueden percibirse también otras sensaciones distintas.
Una vez aplicada, la energía Reiki actúa mejorando aquellos factores físicos, emocionales, mentales o espirituales que la persona más necesite.
Reiki puede considerarse una excelente terapia de apoyo a otros tratamientos, sean éstos convencionales o alternativos. Incluso cuando no se logra la esperada recuperación física, llega a apreciarse con frecuencia una mayor tranquilidad mental y emocional, muy importante en todas las enfermedades.
En el caso concreto del estrés, los resultados suelen ser bastante rápidos y efectivos. Incluso con una sola sesión pueden aliviarse considerablemente la ansiedad y el nerviosismo que sufre la persona.
Para dolencias de cierta importancia, al comenzar a recibir Reiki generalmente se recomienda someterse a cuatro tratamientos en días lo más cercanos posible, con objeto de compensar alguna reacción que a corto plazo pudiera agudizar los síntomas (tal como ocurre también otros tratamientos holísticos como la homeopatía, al recibir las primeras tomas), siendo esta circunstancia indicio claro de que la energía Reiki está comenzando su labor curativa.
Habitualmente, la energía se canaliza con el receptor físicamente presente, pero si las circunstancias impiden esa cercanía también puede enviarse a distancia (a partir del segundo nivel de Reiki).
Cuando la persona se encuentre sometida a un tratamiento médico NUNCA DEBERÁ ABANDONAR LA MEDICACIÓN que le haya sido prescrita. Por otra parte, el practicante de Reiki no médico se abstendrá de realizar diagnósticos y evitará recomendar medicación alguna, dejando en manos de los profesionales de la medicina el tratamiento convencional de la enfermedad (proceso en el que la energía Reiki sí que podrá representar una excelente terapia de apoyo al canalizar energía sanadora).
Para qué sirve:
Para liberarnos del estrés
* Para incrementar nuestro bienestar y facilitar el crecimiento y la evolución individuales
* Para cambiar hábitos insanos
* Como terapia de apoyo en enfermedades graves
* Como terapia de apoyo en enfermedades crónicas
* Como terapia de apoyo ante cualquier enfemedad o molestia
* Tratamiento a distancia, a partir del Nivel II de Reiki
Una sesión
Todos los seres vivos pueden beneficiarse al recibir una cuota extra de esta energía que, en realidad, es la que nos mantiene vivos a cada momento. El practicante o canal actúa como un nexo entre la fuente original de esa energía y quien la recibe. Reiki ingresa en el practicante por el chakra corona y fluye a través de los sutiles canales del cuerpo para pasar al receptor a través de las palmas de las manos.
Normalmente una sesión se extiende por alrededor de 60/90 minutos. Se nos pedirá que nos recostemos cómodamente sobre una camilla o una manta en el suelo, vestidos con ropas cómodas que no presenten estrecheces ni presiones. En una primera etapa el practicante tratará nuestra cabeza, rostro, pecho, abdomen, deslizando sus manos y demorándolas en cada sitio a fin de que la energía vital pueda fluir hacia donde más la necesitemos. Recordemos que uno de los atributos de Reiki es ser naturalmente inteligente, lo cual asegura que irá a restablecer el normal flujo de energía en la medida o dosis necesaria. Luego nos indicará recostarnos boca abajo para tratar la zona posterior del cuerpo, haciendo especial hincapié en la columna vertebral.
Reiki no es un masaje, en el sentido habitual de la palabra. No usa presiones, maniobras bruscas, ni tirones. La sesión es absolutamente confortable y durante ella muchas personas pueden incluso llegar a conciliar el sueño.
Origen del Sistema Usui
El Dr. Mikao Usui fue un médico japonés con una formación científica al estilo occidental. A pesar de haber nacido en uno de los países con más tradición en medicinas naturales de base energética, se había instruido en la ciencia occidental y biologicista que ve al cuerpo como un modelo para armar. Creyendo que es posible separar al ser humano en sus partes más esenciales para poder ser curado cuando una de esas partes físicas se ve afectada por una enfermedad. Como muchos otros orientales, Usui quizá pensó que la creciente exactitud de esa ciencia médica experimental podría superar al milenario saber que desde India y China llegó a su Japón natal, y que tanto alivio había brindado a millones de personas.
A la vez, Mikao Usui dirigía una institución de enseñanza superior, con orientación cristiana. "¿Realmente cree Ud. que Jesucristo podía curar?", le preguntaron sus alumnos en una oportunidad. "Si", respondió el sorprendido doctor en forma un tanto dogmática, pero la duda se había instalado en su mente y no pararía hasta comprobarlo por su propia experiencia. Como cristiano estaba seguro del poder de Jesús para curar y de la veracidad de las escrituras bíblicas. Como científico necesitaba comprender los mecanismos de ese método de curación.
A partir de ese momento, Usui comenzó a investigar los antiguos métodos de sanación en busca de una respuesta a su dilema. La semilla de Reiki estaba sembrada en su corazón.
Periplo hasta occidente
Usui Sensei estudió Teología en la Universidad de Chicago sin encontrar las respuestas que buscaba. Volvió al Japón y rastreó en los antiguos documentos del Budismo traducidos a su lengua natal y al chino, sin mayor éxito. Fue admitido en un Monasterio Zen donde estudió los viejos tratados pero fue sólo cuando aprendió el antiguo y sagrado idioma Sánskrito cuando pudo encontrar las respuestas que buscaba en las enseñanzas de Siddharta Gautama, Buda, recopiladas por un anónimo discípulo varios siglos antes de Cristo. Luego de un retiro en la montaña, Usui tuvo la comprensión completa de esos antiguos escritos y delineó el Usui Shiki Ryoho, Sistema Usui de Sanación Natural, que conocemos simplemente como Reiki.
A través de uno de sus discípulos, el Dr. Chujiro Hayashi, Reiki fue impartido a una norteamericana de origen japonés, la Sra. Hawayo Takata, quien comprobó en sí misma su poder de sanación al recuperarse de una grave enfermedad. Takata Sensei lo llevó a su Hawaii natal, y de allí lo esparció por los Estados Unidos y Canadá como una incontrolable ola de salud hasta el resto del mundo.
Hoy son millones los practicantes de los diversos niveles de Reiki, ya sea del Usui Shiki Ryoho o de las prácticas equivalentes de acuerdo a las diversas escuelas, todas ellas llamadas comúnmente Reiki. Para aquellos que todavía no lo han experimentado, será muy simple contactar a un practicante para comprobar el bienestar que es capaz de brindar.
Comentarios: info@principiounico.com.ar

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